La joven que acusó al sobrino de Menem de violación rompió el silencio: “Me trataron de prostituta”

Mañana habrá una nueva movilización para reclamar justicia por Emilia Alarcón. Sus palabras son una muestra de valentía.

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Rompió el silencio. Contra todos los prejuicios y el qué dirán, Emilia Alarcón Díaz, la joven que acusó a José Simán de violarla, se animó a contar su historia. Lo hizo en una entrevista publicada en la página de Ni Una Menos – La Rioja, en Facebook.

“Al principio estaba fuera de mi órbita. Una víctima no entiende, no sabe, no se da cuenta. A mí me invadió la vergüenza, pero recién hoy puedo darme cuenta de lo que pasó. Podría haber sido yo, mi hermana, otra de las chicas que estaba esa noche o un chico”, contó.

Emilia repasó el proceso que encaró junto a su terapeuta. “No sabía cómo decirlo, cómo ponerlo en palabras, me echaba la culpa. Me preguntaba por qué salí, por qué tomé, por qué me dormí, por qué no pude defenderme. La psicóloga me ayudó a darme cuenta que no puedo hacerme cargo de lo que hizo él. Sí me puedo hacer cargo de lo que hice yo, y me dio tranquilidad, porque yo no hice nada”, reflexionó.

 

También recordó cómo enfrentó sus relaciones sociales. “Hoy estoy tranquila por ese proceso que pasé, pero me costó salir a la calle, ir a clase, hablar con mis amigos, mis compañeros. Tenía un conflicto con el qué dirán. Yo vengo de un pueblo donde se conocen todos. Y allá jamás en mi vida me dijeron cosas tan feas. Escuché hasta que era una prostituta, que me mantenía en La Rioja cobrando por sexo“, lamentó. “Soy muy pudorosa y no me gusta exponerme con esta situación, donde se exponía algo que tenía que ver con mi cuerpo, conmigo, que me iban a juzgar”, añadió.

Sobre el proceso judicial contra el sobrino ex presidente Carlos Menem, subrayó que encontraron ADN del acusado en el hisopado vaginal que le practicaron, pero se quejó por el tortuoso avance de la causa y el rol del juez Daniel Barría. “El ADN salió positivo y no se puede tapar. Quiero ser positiva, pero no se puede esperar tanto cuando hay una amistad del juez, con estas personas, a las que defendió en varias causas de estafas. También se quisieron robar el libro del hospital donde estaba todo anotado, y hubo amenazas”, advirtió.

Este viernes, los movimientos feministas riojanos organizaron una nueva marcha para pedir justicia por Emilia, quien agradeció el apoyo. “Las chicas de los movimientos, antes que yo hablara, me recogieron del piso, me levantaron, y me dijeron que yo era víctima y que no tenía la culpa. Eso me ayudó a no sentirme sola”, confesó.

Su caso, dijo, podría servir a otras para que se animen a denunciar sus experiencias. “Me gustaría que esto sea una ayuda para las chicas que no se animan. Me llegaron mensajes de chicas que pasaron por situaciones muy feas con el mismo tipo y si algún día me dejan lo mostraré, pero me da pena que no se hayan animado“, reveló.

“No es mi culpa. Si tomo, lo hago como cualquiera, cuando quiere. Yo no tengo la culpa que un tipo sea un enfermo y quiera tener poder sobre todo lo que se le cruza”, concluyó.

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