Ya no es sorpresa que el sistema público de Salud de La Rioja, carece de calidad a los ciudadanos, por la gran cantidad de denuncias por falta de insumos, sin un parque automotor en condiciones, sin profesionales en el interior, y una gran cantidad de denuncias por mala praxis que nunca avanzan en la justicia.

Ante tal panorama, los riojanos se encuentran desprotegidos a la hora de llamar al 107 -servicio de emergencias-, o llevar a un pariente al hospital, por haber perdido la confianza al sistema de Salud, y especialmente la relación paciente-médico.

EL FEDERAL realizó una encuesta -que todavía se puede votar- con la simple pregunta ¿Tenés confianza en el sistema de Salud, en el caso de ir al hospital Vera Barros?. Y las respuestas fueron contundentes.

El 71% de los riojanos optó por la respuesta por el NO. Grave relevamiento en la comunidad, que busca tener una sistema de salud de calidad. Si bien no votaron todos los riojanos, los resultados de la encuesta marca una tendencia irreversible.

La relación médico-paciente siempre ha sido una cuestión de confianza, dónde el paciente ha aceptado tácitamente una relación de ayuda por parte del médico ante un problema de salud. Sin embargo, actualmente asistimos a un cambio o transformación en los roles que se adoptan tanto por parte del médico como del paciente. El sistema de Salud de la provincia se transformó en un vil negocio entre los profesionales sanitarios.

Si a esto le agregamos una gestión pésima por parte del ministerio de Salud de la provincia, esa relación negativa aumenta en la confianza de ir al hospital, o ver a un médico.