Muchos riojanos y en toda la Argentina, usan las redes sociales para consumir productos o servicios. Una de las herramientas más populares es el «Marketplace» de Facebook, un recurso pensado para comprar o vender. Ahora bien: recorrer los costados más ocultos del sistema ofrece un entretenido muestrario de situaciones que vale la pena investigar. 

Bajo el rótulo «estafador» y «estafadora» arden de bronca decenas de posteos de personas que se sintieron engañadas en su buena fe. Una de las usuarias, por ejemplo, se queja de haber pedido una torta. Parece que resultó un bodrio.

Por eso hizo una publicación donde se ve la cara de la cocinera y un texto en llamas. «La torta está re seca. Me la entregaste con dos rellenos en vez de tres, y los rellenos son de dos milímetros (…) Y la decoración…aprendé a escribir. Un fracaso tu trabajo«, se queja la mujer.

Otras experiencias traumáticas tienen que ver con la vestimenta. Una señora encargó un vestido, pero le quedó espantoso y entonces le escribió a la modista. Pero la modista no se comió el reclamo y contestó: «te hubieses ocupado de tu cuerpo antes de encargar el vestido«. Tras la disputa, la clienta despechada publicó la acusación y las capturas de pantalla en la red social.

Hasta una novia jugó sus cartas a la belleza en la noche de su casamiento, solo para encontrar que el vestido se le empezó a desarmar en pleno carnaval carioca. A continuación, las imágenes de esta triste historia:

Por último -aunque los casos son muchísimos más- algunas denuncias tienen que ver con la gastronomía. «Atentos a estos estafadores del gourmet -advierte una publicación de Marketplace-. Es la gota que rebalsó el vaso», donde los cocineros muestran una foto y a la hora de la entrega, llega otro bodrio.

Las publicaciones se hacen cada vez más ingeniosas y uno puede encontrar precios realmente baratos. El tema es tratar de conocer mas de quien nos ofrece algun producto o servicio.