El gobernador Ricardo Quintela ratificó hoy su voluntad de prolongar la cuarentena, pero dio muy pocas pistas de cómo piensa hacer frente a los graves problemas económicos que la crisis sanitaria está generando en la economía riojana, del país y del mundo. Una de las posibilidades es emitir cuasimonedas. En esta nota, EL FEDERAL repasa los pros y contras de esa estrategia.

El contexto

A los gastos extra en los que está incurriendo la provincia se suma el pago de casi 15 millones de dólares del famoso «bono verde» y la caída de la coparticiapción por el freno económico que se sentirá con fuerza en los próximos meses. También hay trabajadores independientes que viven día a día y que no fueron alcanzado por las ayudas que ofrecieron la Nación y la Provincia.

En ese marco, Quintela reconoció que, al igual que otros gobernadores, está analizando la posibilidad de emitir cuasimonedas, como los famosos Patacones.

«Nos tenemos que juntar con los gobernadores y el Presidente para ver cómo hacemos para recuperarnos después de la pandemia. Debemos dar un debate sobre las cuasimonedas, algunos plantean emitir, otros una moneda virtual, pero está claro que es necesario debatir qué hacemos el día después», admitió en declaracion a La Red.

El mandatario también reconoció que la provincia no está en condiciones de afrontar el próximo vencimiento del pago de la deuda que emitió Sergio Casas, que será en agosto. Quizás en este punto habría que empezar por transparentar el uso de ese dinero y, si no está claro, perseguir judicialmente a los responsables.

Como sea, quizás la estrategia de poner el tema de las cuasimonedas en la agenda es solamente una estrategia para presionar a la Casa Rosada. Pero es el momento de empezar a debatir. Emitirlas tiene sus ventajas y desventajas. En un reciente trabajo, el economista Marcelo Capello, de la Fundación Mediterránea y el Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (Ieral), analizó esos factores, incluidos en un artículo del diario La Nación.

A favor

Desde la perspectiva de las provincias, con la emisión de cuasimonedas podrían compensar la caída en recaudación y los mayores gastos en algunas áreas; los gobernadores podrían coparticipar a los intendentes los bonos que emitan, para que también sostengan su gasto público.

Permitirían, además, adaptar mejor la emisión a las necesidades de cada jurisdicción.

Las cuasimonedas, afirma Capello, otorgan mayor autonomía a las provincias respecto de la alternativa de recibir ayudas directas de la Nación: «Si la Casa Rosada no distribuyera la asistencia con criterios objetivos, se daría lugar a que algunos distritos decidan emitir cuasimonedas, pues considerarían que fueron políticamente discriminados».

En contra

Los «contras» son más, según el especialista. De hecho, el economista cree que echar mano de esa alternativa no es buena idea. En 2001, cuando varias provincias las emitían, regía la ley de convertibilidad, que restringía la emisión de pesos al Banco Central. Ahora no existen esas limitaciones, más que las que impone la realidad a través del aumento en la tasa de inflación, que está otra vez en alza. Por ende, no se justifica la emisión de cuasimonedas, según Capello.

La Nación, sostiene el economista, debería asistir con mayores transferencias a las provincias durante los meses de mayor caída en la recaudación, financiado con mayor emisión sin discriminar; si el problema económico por la pandemia resulta transitorio, conviene que la emisión la haga el Banco Central, ya que las cuasimonedas llevan tiempo para ser aprobadas, diseñadas y emitidas.

El riesgo es que, una vez superado el pico del problema, los distritos las quieran mantener.

«Los gobernadores supondrán que, como ocurrió en 2002, el rescate de las cuasimonedas será realizado finalmente por el Banco Central -agrega Capello-, lo que podría exacerbar la emisión de papeles. Si hay exceso, se depreciarán y cotizarán bajo la par».