El periodismo en La Rioja, ha sufrido en los últimos años una transformación por varios motivos que trataremos de analizar, y que trae una gran cantidad de jóvenes que empujan una nueva era de periodismo, con más herramientas que pueden utilizar en tiempo real.

En 1998 trabajé en radio Municipal en Malanzán, departamento Juan Facundo Quiroga, y recuerdo que todas las mañanas esperábamos con ansias el diario El Independiente. Única forma de brindar información «fresca y actualizada». Habían muy pocos celulares, lujo que solo algunos funcionarios municipales tenían.

El tema era cuando el diario no llegaba. La tarea entonces era contar historias de vida de los vecinos del pueblo, sus quejas, mensajes y saludos entre música, ayudar a alguien, o inventar un horóscopo, ya que se había leído todos los diarios de ediciones anteriores, debo reconocerlo después de 22 años.

Hoy quizás se perdió eso: el estar cerca de la gente. Muchos medios locales se esmeran en solo difundir la agenda de gobierno, en algunos casos, endiosando a los políticos de turno, todo por la pauta, que en muchos de los casos suele ser hasta casi extorsiva, me pasó varias veces al criticar a algún funcionario.

El sentido de ser crítico como periodista, brinda la oportunidad de cambiar las cosas en la gente. Y brinda además un plus especial al difusor, que es la credibilidad. Única herramienta para ascender como profesional y como medio. También me pasó muchas veces.

Y es tarea de los periodistas hacer entender a los políticos de turno, que el ser crítico los beneficia porque al difundir el reclamo de la gente, pueden cambiar las cosas para cuando solucionen los problemas de los que realmente sufren, no es personal. Porque no hay mejor noticia aquella que un funcionario solucionó el problema de un vecino.

La buena noticia también es la nueva generación de jóvenes que veo con entusiasmo, porque hoy tienen más herramientas en tiempo real, para llegar rápido a una masiva audiencia en las distintas plataformas en redes sociales.

Pero sugiero, simplemente por experiencia, escuchar y el estar cerca del que necesita ayuda por algún problema. No importa quién, sin discriminar, sin censura, con valentía y haciendo saber que hay formas de solucionar las cosas en beneficio de la gente.

En La Rioja encontré muchos periodistas con una gran tarea y profesionalismo. Aprendí que los políticos se van, y que personalmente solo queda la credibilidad en la gente. No se puede subestimar la forma de difundir, asegurando que todos creen lo publicado. Repito: no hay mejor noticia aquella la que un funcionario solucionó el problema de un vecino.

Los políticos se van, la credibilidad del periodista queda por siempre.

Todos los que hacemos EL FEDERAL, hacemos llegar un gran abrazo a todos los periodistas de la provincia en su día. FELICIDADES A TODOS LOS COLEGAS!.