El médico infectólogo Claudio Strassorier, reveló varios aspectos de la situación que atraviesa La Rioja, en una entrevista en Despierta Provincia, al periodista Julio Laboranti.

«Hay que observar la dinámica de esta pandemia desde distintos escenarios» destacó, agregando que «obviamente estamos atravesamos el pico. Podríamos decir que subestimamos al virus porque durante 45 días solo tuvimos un caso que fue el de la mujer de Aimogasta».

«El objetivo número uno siempre fue que el sistema de salud esté preparado para atender a todos los pacientes, para que no haya nadie que no pueda recibir oxígeno si lo necesita».

«Hoy estamos en una situación de casi una ocupación total en el Hospital de Fátima, y una ocupación en ascenso en el Hospital Vera Barros que desde la semana pasada es un Hospital COVID».

«Los médicos hace 140 días que vienen trabajando, y hoy tienen su cuerpo y su psiquis machacada»

«El otro factor preocupante es la evolución de casos, que hoy está en más de 50 casos por día. Está entrando mucha más gente de la que egresa, de los pacientes que necesitan asistencia médica. El goteo de pacientes de alta es mucho más lento que el de ingreso de nuevos pacientes».

«Si nosotros seguimos con este número de casos de contagios por día, nuestro sistema de salud va a tener serios problemas en el mediano plazo. Nosotros necesitamos volver atrás para oxigenar el sistema de salud».

«Los focos en el Interior preocupan porque todo paciente que presente síntomas graves es trasladado a Capital. La película que hemos visto en los últimos 40 días en La Rioja no es la misma de antes, hemos tenido que internar a pacientes jóvenes que antes no pensábamos que necesitábamos internar».

«Hoy los que están diseminando el virus en La Rioja, son los jóvenes. No podemos cuantificar a cuántos casos tenemos que bajar, pero sí es un hecho que debemos reducirlos».

«El Ministerio de Salud ha prohibido el estudio IGM, el estudio de sangre que se hace, porque lleva a la confusión; el único estudio que da garantías es la PCR, el hisopado que hacemos todos los días».

«Hay que aclarar que el riesgo por superficie es despreciable, esa psicosis que hubo en algún momento de que me puedo contagiar por tocar un objeto hoy está comprobado que la posibilidad de infección es casi nula».

«Al aire libre es muy poco probable que me infecte. El gran peligro son las reuniones sociales y familiares, donde hablo con alguien a menos de dos metros y sin tapabocas».

«Los adolescentes y adultos jóvenes que no cumplan con las prevenciones van a terminar matando a sus padres o abuelos. El plasma es un uso compasivo en el tratamiento contra el COVID-19».

«No tengo nada para tratar el COVID, vamos a probar con esto, es el uso compasivo.
La Rioja se ha preparado muy bien en tema de Plasma, es algo que no está probado, pero que puede salvar muchas vidas. El Plasma es una esperanza, dentro del uso compasivo», finalizó