En este contexto, Bassani comentó que desde el gobierno municipal “se tomó la decisión de que el virus no venga a nosotros sino ir a buscarlo a partir de rastrillajes para detectar los focos que se desprendieron de una fiesta de 15 años con 150 personas, además hubo partidos de fútbol”.

Al respecto, Bassani señaló que en Chilecito venían bien con el virus con focos controlados “para detectar los casos con aislamiento». Y aclaró que «el municipio les brinda desayuno, almuerzo, merienda y cena y desde salud pública todos los medicamentos correspondientes y los controles sanitarios”.

Sin embargo, apuntó contra la conducta comunitaria y sostuvo que “mucha gente está en ese individualismo, mira para el otro lado, pero tienen que tomar conciencia de que nosotros llevamos el virus a la casa y así se enferman nuestros padres y abuelos. Hay una pérdida total de solidaridad” afirmó.

En ese sentido, sentenció que “no hay que hablar con términos científicos a la gente, hay que ser crudo para que se tome conciencia de la gravedad de este virus, que hoy la persona infectada puede tener algunos síntomas respiratorios y al día siguiente empeora su situación”.

Con respecto al reacondicionamiento de la capilla, Bassani relató que ese lugar forma parte del hospital desde el año 1983. “En este tipo de pandemias, se tiene que estar un paso adelante y hablé con el padre Hilal y desde marzo que no se abre y por cuestión de operatividad y evitar que el virus no circule por todo el hospital, decidimos acondicionar este espacio porque tiene una conexión directa con la sala de operación, el laboratorio y la sala de emergencias”, comentó.

De acuerdo a Bassani, esta decisión “evitó generar un gasto muy grande y además es mucho más operativo en el sentido de que evitará que se esté trasladando de un lugar a otro al paciente cada vez que haya que hacerle tomografías y evitar generarle aún más sufrimiento” concluyó.

Fuente: Fénix