El documento del Tribunal de Cuentas de la provincia, data del 21 de mayo del 2015, y fue literalmente cajoneado por diferentes actores involucrados en hechos de corrupción, con la complicidad de la justicia.

El dictamen del Tribunal de Cuentas de La Rioja arrojó que la Fundación Liderar, que manejaba en las sombras un ex chofer y secretario privado del ex gobernador Luis Beder Herrera, recibió millonarios subsidios y no rindió cuentas por casi 9,2 millones de pesos, aunque la cifra sería mucho mayor, ya que la auditoría sólo analizó un pequeño período de tiempo.

En mayo del 2015 la cotización del dólar estaba a $9.01. Por lo tanto, los montos que no se rindieron cuentas supera el millón de dólares (u$s 1.021.087).

En marzo del 2017, el portal de noticias Infobae, publicó la investigación de EL FEDERAL, junto con los documentos del dictamen del Tribunal de Cuentas, y del cual hasta la fecha, nunca se avanzó en la causa que estuvo encubierta por el juez Daniel Barría.

Juez Daniel Barría

La auditoría detalló que el documento oficial fue ocultado y que se necesitó una orden judicial para conseguirlo. Las conclusiones son tajantes: la Fundación Liderar no rindió cuentas sobre el 40% del dinero recibido por el gobierno provincial para pagar sueldos durante la administración de Luis Beder Herrera y sobre el 80% del total de los subsidios.

La Fundación Liderar tomaba personas que recibían planes sociales y los ponía a trabajar en tareas de limpieza y mantenimiento de dos hospitales y algunas calles de la ciudad de La Rioja.

Para pagar esos salarios, recibía millonarios subsidios del gobierno de Beder Herrera. Sin embargo, según concluyó el Tribunal de Cuentas en base al testimonio unánime de sus trabajadores y de una tesorera, sus autoridades les hacían firmar a los empleados recibos en blanco y luego les pagaban un 60% de lo que hacían constar en los documentos. En efecto, los auditores encontraron 1.905 recibos en blanco y unos 1.278 que sólo tenían el monto, aunque los denunciantes creen que serían más del doble.

El presidente de la ONG era Santiago Javier Barroso, para quien el fiscal Marcial Cerezo pidió su detención, pero que el juez Daniel Barría rechazó, en una decisión que llamó la atención en La Rioja, puesto que no es usual que un magistrado desestime un pedido similar, y porque alegó que no había pruebas, desestimando el contundente dictamen, que incluye una veintena de testimonios de los 300 empleados, que fueron citados al azar y que coincidieron en sus versiones. La tesorera, en tanto, es Mira Beatriz Lencinas, quien contó que Barroso y Máximo Herrera la obligaron a llenar 2.500 recibos con montos entre 3 mil y 4 mil pesos.

Barría es un juez resisistido por las Madres del Dolor y otros grupos, porque fue abogado de dos condenados por la desaparición de Marita Verón, exculpó al titular del INADI que prendió fuego a su pareja y favoreció a un comisario y el hijo de un famoso político en dos denuncias por violación, y cajoneó una grave denuncia contra Beder Herrera por el escandaloso caso de violación a una menor de edad. Es considerado un «juez del poder».

La auditoría deja en claro que aunque el titular de la Fundación Liderar era Barroso, este estaba siempre acompañado de Máximo Herrera, un ex agente de policía que comenzó como chofer de Beder Herrera cuando era diputado y que con los años se transformó en su hombre de confianza y secretario privado. «Máximo Herrera no era integrante de la fundación, pero era siempre el que acompañaba al Sr. Barroso en las distintas operatorias de la fundación, esto era en la tramitación de los cobros de fondos y la realización de los pagos», consta en el documento oficial.

Máximo Herrera
Máximo Herrera

Incluso los auditores sugieren que mintió en su testimonial. «De su ponencia surge un hecho que es contradictorio con lo manifestado por los diversos comparecientes e inclusive con la abundante prueba documental, pues al preguntársele quién era el encargado de hacer llenar y firmar los recibos, expresó: ‘que era el Sr. Javier Barroso y el hijo (Franco). Y agrega que en todos los casos les ponían el monto en presencia de la persona que cobraba y el resto de los datos los colocaba (la tesorera) Mirta Lencinas'», concluyeron. También encontraron su firma y letra en algunos recibos.

El abogado de una veintena de trabajadores, Guillermo Galván, quiere impulsar el juicio contra el juez Barría. En una rueda de prensa de la que partició Infobae, fue tajante. «Barroso dijo en la causa que le rendía cuentas a Beder Herrera», disparó. Y estimó que la malversación de fondos sería, en total, de 36 millones de pesos.

El tribunal se centró en marzo de 2014 para analizar un mes de referencia. Halló que la Fundación Liderar recibió 280 mil pesos por semana para pagar los sueldos, incluidos los 20 mil pesos que cobraba Barroso. Es decir que la ONG recibía más de un millón de pesos al mes, pero que sólo justificó el destino de menos de 700 mil pesos.

«Todo lo antes expuesto, indica –salvo más elevado y/o mejor discernimiento–, que de la suma de $1.120.000, que la ONG recibió de fondos públicos en el período marzo/2014, solamente el 60,98% tuvo una aplicación justificada en inversión de gastos en personal e insumos. Este viene a dar respuesta, de alguna manera, a la pregunta de por qué la necesidad de hacer firmar recibos en blanco y/o el destino que se les iba a dar a los comprobantes en dichas condiciones que tenía en existencia la fundación», escribieron los auditores.

Hasta ahora Beder Herrera no se pronunció sobre el tema. Barroso no aparece en público hace meses y a Máximo Herrera, según confirmó Infobae, le pidieron que «se guarde» por unos meses hasta que el tema se apague. Es la primera vez que un documento oficial lo sugiere en cuanto al ex gobernador. Pero en La Rioja son muy pocos los que hablan del tema.

Como suele pasar en innumerables casos de corrupción en La Rioja, nunca se avanzó en la causa y todo quedó en la nada.