Los productores ganaderos de la localidad de La Jarilla, ubicada a unos 32 km al Sur de la ciudad de Chepes, desde hace varios meses vienen padeciendo la falta de pasturas y de agua en las represas y el ganado vacuno muere por inanición y empantanados.

Los debilitados animales mueren empantanados o se desploman a la orilla de las represas, donde alguna vez solía haber un espejo de agua.

Así lo hizo saber al diario digital El Cronista, Noelia Funes, oriunda de esa localidad. “Varias vacas preñadas murieron empantanadas, porque no tienen fuerza para levantarse, producto de la debilidad por falta de alimento y de agua”, aseguró. Sus dueños son Rafael Flores y Asunción Flores.

Asimismo comentó que para palear esta situación, están comprando viajes de agua en camiones cisternas, a un costo de 3 mil pesos y «apenas alcanza para una semana, porque hay que darle a las vacas, gallinas y cabras».

A esta problemática se suma la presencia de leones, que llegan hasta los domicilios y matan vacas y cabras, acotó Noelia.