El Senado le dio media sanción a la llamada Ley de Etiquetado Saludable. Sólo tres senadoras votaron en contra, entre ellas, la riojana Clara Vega. Una legisladora las acusó de “repetir mentiras de lobistas”.

El objetivo de la ley es promover la alimentación saludable, en un país en el que el 40% de los niños tiene obesidad. La idea es colocar información nutricional simple en los envases de los alimentos, para que cualquiera la pueda entender.

A pesar del amplio apoyo que tuvo la norma, Clara Vega consideró en una entrevista con Radio Fénix que “es una ley inoportuna para el momento que vivimos”. Lo fundamentó así: “Estamos en incertidumbre por la pandemia y creo que esto es ponerle más cargas a las empresas que están haciendo equilibrio”.

La norma, sin embargo, funciona sin problemas en varios países de la región, como Chile, Uruguay, Perú, Ecuador y México.

El caso emblemático es el de Brasil. Porque el otro argumento de Clara Vega es que una norma de estas características va en contra de los intereses de las empresas azucareras. Sin embargo, Brasil, que es el primer productor mundial de azúcar, aprobó una ley sobre el tema.

Además, el argumento proindustria serviría para frenar cualquier ley que proteja la salud. Así, se podría buscar una derogación de la ley que regula el tabaquismo para cuidar los intereses de las provincias productoras de tabaco.

Muy lejos de la posición de Clara Vega, siempre es un buen momento para defender la salud, incluso durante una pandemia. De hecho, la obesidad aumenta el riesgo de mortalidad por COVID-19. Y la ley fue realizada para combatir la obesidad.

Queda una sensación amarga en el aire. El apoyo a la norma es enorme y cuenta además con el impulso e ACELGA, un grupo de cocineros famosos, entre ellos, Narda Lepes, Roberto Petersen, Dolli Irigoyen, Donato De Santis y Juan Braceli. Pero el revés de Clara Vega huele a podrido.

En ese sentido, vale resaltar lo que dijo la senadora mendocina Anabel Fernández Sagasti al hablar de Clara Vega y los otros dos votos en contra: “Paren de repetir mentiras de lobistas que no dan la cara y llaman a los legisladores para que digan mentiras”.