El gobernador recibió a su par de La Rioja que llegó a Mendoza con una agenda política. Aquel sistema que daba ventajas impositivas fue derogado en 2012.

El gobernador de Mendoza, Rodolfo Suarez recibió este lunes por la mañana a su par riojano, Ricardo Clemente Quintela, que días atrás había expresado en su provincia la necesidad de reflotar un viejo dolor de cabeza para los gobiernos mendocinos sin distinción política: un nuevo régimen de promoción industrial para las provincias del Noroeste Argentino.

De acuerdo con la información oficial, el gobernador radical se reunió en su despacho con Quintela, que llegó a Mendoza junto a su ministro de Industria, Federico Bazán, el secretario de Agricultural, Ernesto Pérez, entre otros.

La visita se da luego de que Quintela manifestara días atrás que le pedirá al presidente Alberto Fernández reflotar el régimen de promoción industrial, el sistema de exenciones impositivas que benefició no sólo a La Rioja sino también a San Luis, entre otras provincias, con el objetivo de permitir la radicación de empresas. 

El viejo régimen quedó sepultado en 2012 en Mendoza, luego de una infructuosa batalla política en donde los distintos gobiernos mendocinos protestaron a medida que el sistema se iba prolongando en el tiempo. Sin embargo, ahora el proyecto de Quintela vuelve a recoger algunas adhesiones, ya que recibió el visto bueno del gobernador de Catamarca, Raúl Jalil. 

Según indicó el gobernador riojano, la idea ahora es que haya un sistema impositivo con beneficios para el norte del país para proyectos con inversiones a 15 años, lapso por el que tendrían exenciones en Ganancias e IVA si se instalan en su provincia.  

En el Gobierno de Mendoza, la señal de que las provincias vecinas vuelvan a contar con ventajas impositivas no cayó nada bien. «Repetir políticas que dieron malos resultados nos parece un grave error. La promoción industrial, que nació con los militares y Martínez de Hoz y renovó Menem, fue perjudicial para Mendoza pero tampoco ayudó a provincias beneficiadas», aseguró en su momento Enrique Vaquié, ministro de Economía, en rechazo a la nueva iniciativa surgida en las provincias del NOA. 

El mandatario al frente de La Rioja tiene una agenda política cargada en la provincia. Por un lado, asistiría a la Legislatura provincia, pero también acudiría a una finca de cerezas en el Valle de Uco. 

Al menos, para entrar a Mendoza el gobernador justicialista alzó la bandera blanca: en la entrevista en el cuarto piso de la Casa de Gobierno, sostuvo que «vinimos a trabajar de manera mancomunada, planteando diferentes temáticas con una mirada profundamente federal», luego de agradecer a Suarez por «el cálido recibimiento».

Luego firmó con el vicegobernador Mario Abed y el presidente de la Cámara de Diputados, Andrés Lombardi, un acuerdo de cooperación frutihortícola. 

«Este convenio nos permite establecer un marco general de cooperación en el sector frutihortícola», sostuvo a través de las redes sociales. Y agregó que «esto incluye producción primaria, innovación tecnológica, desarrollo rural, comercialización y ampliación en cuanto a relaciones económicas. Esto es crecimiento para la provincia y un gran avance de integración regional».

La producción fue uno de los motivos que dejó trascender el gobernador riojano, ya que en horas de la tarde pasó por los cultivos de una firma, Río Alara, que se especializa en la cereza. Quintela explicó que quiere llevar adelante «un programa de política de implantación de cerezas que permita que La Rioja ingrese en el mercado exportador». 

Diario Digital El Sol