Este 8 de diciembre, los festejos por el día de la Virgen del Valle fueron distintos en Tucumán y Catamarca por la emergencia sanitaria a causa de la pandemia. No se realizarán peregrinaciones ni procesiones. Sin embargo, para Ricardo Barrionuevo, nacido y criado en la capital de Catamarca, la tradición no se detiene.

“La fe mueve montañas y todo lo puede”, dice el hombre quien desde hace más de ocho años recorre de rodillas más de 6 kilómetros para agradecerle a la Virgen del Valle por una promesa concedida.

Curó a mi hija, a mi angelito cuando tenía dos añitos, hoy tiene 15 años y no tengo cómo devolverle a la virgencita”, cuenta Ricardo, mientras agradece a la gente que lo ayuda en el camino.

“Me dijeron un montón de cosas, incluso que a la virgencita no le gusta que vaya así, pero yo le hice una promesa y la tengo que cumplir porque no le puedo fallar”, sostiene con firmeza sobre el juramento que alguna vez le hizo a la Virgen.

Hacer este recorrido, le lleva a Ricardo un día completo. A las 5 de la tarde del lunes salió desde la Catedral Basílica con destino a La Gruta (en lugar en el que la Virgen del Valle fue hallada hace 400 años), adonde llegó este martes, día de la virgen.

La Procesión de la Virgen del Valle se vivió ayer sin la presencia de fieles. En la culminación de las fiestas en honor a la Virgen, Catamarca y todo el país vivirán el cierre del Año Mariano Nacional declarado por los obispos argentinos para celebrar los 400 años de la presencia de la Madre del Valle en medio de su pueblo.

Debido a la pandemia, la Procesión se lleva a cabo alrededor de la plaza 25 de Mayo, sin la presencia de fieles, quienes podrán seguir los distintos momentos de esta manifestación de fe a través de los medios de comunicación y de las redes sociales de la Catedral y del Obispado.