La familia de Ignacio Gónzalez, el niño de Olta que nació con parálisis cerebral por un parto en una ambulancia mientras era trasladado a capital, sigue sufriendo las consecuencias del sistema de salud riojano.

Al daño irreversible que le causaron a la salud del pequeño, ahora además quedó expuesto el tratamiento erróneo que le suministraron desde el hospital de la Madre y el Niño.

En ese marco, Sebastián González, el papá de “Nacho”, manifestó que no le estaban dando la droga que correspondía para su patología.

El padre del niño contó que ahora lo están evaluando en un hospital de Mendoza, desde donde le informaron que el problema por las reiteradas convulsiones era que no le estaban dando la droga correcta.

“Había un problema en la droga que le estaban dando. La droga que le daban en La Rioja no era la correcta”, dijo Sebastián, quien remarcó que “en una hora y media le encontraron la solución al problema de las convulsiones”.

“Nacho tiene el síndrome de West, que es una encefalopatía epiléptica, la cual se genera en los niños a los que les faltó oxígeno al nacimiento. La droga que le estaban dando, no es para esto”, explicó.

Por otro lado, relató que en un rato, el pequeño va a entrar en una pequeña cirugía, ya que le inyectarán botox para frenarle las secreciones. “Tenía muchas secreciones por la traqueotomía y nos dicen que con esta intervención, se va a solucionar. Acá no nos dijeron nada de eso”, se quejó e incrementó sus quejas contra el sistema de salud riojano.

Fuente: Fénix