*Por Juan Pablo Parrilla

La joven detenida hace 10 días en Villa Castelli por apuñalar a un joven durante una fiesta denunció ayer a la tarde que el sujeto agredido quiso abusar de ella y que se defendió del ataque.

«Ayer a las 16 horas formalizó la denuncia. No la pudo hacer antes porque ella no tenía conocimiento de que podía hacerlo. Es gente sumamente humilde que desconoce sus derechos y estaba temerosa», comentó su abogado, Jorge Chade, en declaraciones a Radio 4×4.

Por el caso hay cuatro detenidos. Son la joven, identificada como «K» pues podría ser víctima de un delito contra la integridad sexual, y tres de sus amigos: Fabricio «Pali» Valenzuela, Miguel «Micho» Alanís y Ariel «Tenteshe» Carrizo. Ella está acusada por intento de homicidio contra Juan Nicolás Pinto, quien recibió dos «puntazos» en la zona lumbar, mientras que el resto de imputados son sospechosos de haber sido partícipes necesarios de ese delito.

El lunes el caso dio un giro. Luego de que la comisaría de Villa Castelli, donde están alojados los tres varones, pidiera que la justicia evalúe el traslado de los imputados a la alcaidía policial de la capital, la madre «Pali» Valenzuela denunció en Radio 7 de Villa Unión que su hijo está preso por defender a una víctima de abuso sexual.

El caso explotó mediáticamente porque tocó dos temas muy sensibles. Por un lado, la violencia de género. La defensa asegura que Pinto persiguió a K toda la noche y que ante el rechazo de la joven le pegó y trató de abusar de ella. También afirman que la quiso subir por la fuerza a una camioneta.

Por otra parte, la mujer que hizo público del caso habló de otra cuestión delicada para La Rioja: los hijos del poder. Dijo que la madre de Pinto es dirigente radical Kelina Rodríguez, quien a su vez es amiga del juez Andrés Romero y del fiscal Daniel Zalazar, quienes están a cargo del expediente.

Ayer el juez replicó con dureza esos argumentos, cuestionó a la denunciante y advirtió nada de lo que se había dicho mediáticamente se había denunciado formalmente, ni en el expediente ni en sede policial. En efecto, K se negó a declarar en su indagatoria. Pero su abogado Jorge Chade aclaró que él se lo aconsejó porque no había alcanzado a leer el expediente y que ya pidió una ampliación de la declaración, que finalmente se hará mañana a las 11 horas.

Ahora se supo que ya se formalizó la denuncia, lo que ampliará la ruta del expediente. El juez Romero deberá investigar también esta nueva hipótesis, aunque fuentes judiciales consultadas por EL FEDERAL deslizaron que entre los investigadores hay dudas debido a que las lesiones en la zona lumbar no coincidirían en principio con un ataque de tipo defensivo. No obstante, aclararon que «es todo muy prematuro» y subrayaron que hay que esperar el resultado de las medidas de prueba que se ordenen, entre ellas, la declaración de los testigos, alguno de los cuales habrían sido amenazados.

En la otra vereda, el abogado Chade aseguró que su clienta se defendió con un picahielo de un abuso sexual, que hay una testigo de apellido Rementería que así lo habría acreditado en su declaración en el sumario policial y que en el informe médico incorporado al expediente consta que K tiene un hematoma en un ojo, con un corte incluido.

El otro tema sobre el que abundó Chade en la entrevista con Radio 4×4 es la supuesta vinculación del juez y el fiscal con Kelina Rodríguez. Sobre el magistrado, aseguró que «fue fiscal partidario de la UCR y es concuñado del diputado [Juan] Amado, con quien la madre [de Juan Pino] hace política». En cuanto al fiscal, advirtió que sería compañero de la dirigente radical en una cátedra de Derecho Constitucional en la Universidad de Chilecito.

Al respecto, el juez Romero dijo que es mentira, que no tiene relación con Kelina Rodríguez y que la defensa está en todo su derecho de presentar un recurso en su contra. Del fiscal hasta ahora no se conocen declaraciones.

Por último, el abogado de K pidió que Juan Pinto sea imputado y que se reformule la carátula del caso. Lo importante, de ahora en más, será prestar atención a lo que pase en el expediente. Lo mediático deberá ser dejado de lado, aunque a esta atura todos los protagonistas saben que será parte del terreno en el que avanzará la investigación.