Liberaron a un policía riojano acusado de violación, pero el ADN lo incriminó y ahora no lo pueden encontrar

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*Por Juan Pablo Parrilla

El juez Héctor Barría ordenó la captura nacional e internacional contra el ex policía Gilberto Isodoro Ibáñez, procesado por violación. El acusado había sido liberado por falta de pruebas, pero el informe de ADN lo incrimina.

Fuentes judiciales explicaron que el hecho por el que se lo acusa ocurrió el 13 de julio de 2017. Una mujer que le alquilaba una vivienda había quedado con la ex pareja del sujeto que Ibáñez iría a su casa a hacer una de serie de arreglos.

Según la denuncia, cuando llegó al lugar la mujer le indicó qué trabajos debía realizar, pero intempestivamente Ibáñez se dirgió al dormitorio, la violó y escapó en una moto.

El caso recayó en el Juzgado de Instrucción en lo Criminal y Correccional N° 2. El juez Barría ordenó una serie de medidas de prueba, pero finalmente dictó la falta de mérito del acusado por falta de pruebas.

Sin embargo, el informe del Laboratorio Regional de Genética Forense del NOA concluyó que el ADN detectado en el cuerpo de la víctima coinide con el de Ibáñez.

Con el informe en su poder, el juez Barría consideró que el hecho y la responsabilidad del imputado estaban acreditados, y ordenó su procesamiento con prisión preventiva y traslado al Servicio Penitenciario Provincial. Pero ya era tarde.

Cuando fueron a buscar a Ibáñez a su casa, su ex pareja y su hija dijeron que ya no vivía más allí. Los investigadores también se dirigieron a su trabajo, pero se había dejado de presentar. Por eso hace unos 10 díaz el magistrado ordenó su detención a nivel nacional y ahora pidió su captura internacional.

No obstante, no trascendió su foto. Y al menos hasta el cierre de este artículo no figuraba en las bases de datos que publican el Registro Nacional de Reincidencia y el program Buscar, del Estado nacional.

Ibáñez trabajaba en la Dirección de Asuntos Juveniles de la policía provincial. Está procesado por el delito de abuso sexual con acceso carnal, que tiene una pena de 6 a 15 años de prisión. Por ahora sigue prófugo.