*Por el Equipo de Investigación de EL FEDERAL

El tema saltó esta semana. Una denuncia mediática atribuyó a la ministra de Salud, Judit Díaz Bazán, la titularidad de la clínica Lithra, ubicada sobre la avenida Independencia, frente al barrio Las Ágaves de la capital provincial. Y se habló de desvío de fondos públicos. La funcionaria aseguró, a través de voceros informales, que iba a iniciar acciones legales, aunque hasta ahora los periodistas que la acusaron no recibieron ninguna carta documento. Quizás fue una mera amenaza. Como sea, EL FEDERAL decidió intentar develar quién es el dueño del sanatorio.

EL FEDERAL se hizo presente en la clínica para buscar algún tipo de comprobante sobre su titularidad. Pero, como se ve en el siguiente video, no hay una constancia de CUIT visible ni hay a la vista certificados de habilitación municipal, pese a las exigencias legales al respecto.

Eso sí: en el cartel que enumera los nombres de los profesionales que atienden en Lithra, la primera que aparece es Díaz Bazán.

Sin embargo, sin el número de CUIT con el que trabaja la clínica, la tarea periodística de determinar quién es el dueño de Lithra se vuelve más difícil. Su página web -que está offline, pero que fue vinculada a su cuenta de Twitter- tampoco deja rastros sobre su creación.

En este punto, un curioso recuerdo: en pleno escándalo por la clínica La Candelaria en Chile, la prensa riojana publicó una captura de un reporte de la página web del sanatorio de Copiapó en el que se veía que la dirección de internet estaba a nombre de Díaz Bazán.

Otra cosa curiosa. Cuando se busca “lithra la rioja” en Google, el sitio ofrece un link a la cuenta de Twitter de la ministra.

Más curiosidades. La otra clínica con la que Díaz Bazán está vinculada con certeza es el Sanatorio Rioja. Según confirmó EL FEDERAL a través del acceso a bases de datos de la AFIP y la ANSES, la ministra figuró hasta el año pasado como empleada de la empresa Sanatorio Rioja SA, que pagó sus aportes patronales de manera regular (aunque con algunos atrasos y sucesivos pagos parciales) entre julio de 1994 y noviembre de 2018.

Esto quiere decir que durante su mandato recibió dinero del Sanatorio Rioja SA, lo que podría dar lugar a más de una de las incompatibilidades que contempla la legislación riojana en lo que hace a los agentes públicos.

Para terminar, EL FEDERAL se comunicó con uno de los médicos de Lithra, quien aclaró antes que nada que el lugar no funciona como una clínica, sino que el edificio aloja consultorios externos, que ofrecen servicios de fisioterapia, endocrinología, nutrición y salud mental, entre otros.

El profesional, bastante conocido en el ambiente sanitario, explicó que los médicos y licenciados alquilan un espacio, y que la infraestructura pertenece a un grupo de inversores cordobeses. Con respecto a Díaz Bazán, aclaró que no tiene certeza de que la funcionaria o su marido integren el directorio de Lithra, pero admitió que “ella trabaja ahí”.

La denuncia sobre Díaz Bazán se conoce en medio del escándalo que implicó un video filmado en la vía pública, en la que aparece la ministra saliendo de la casa del ex gobernador Luis Beder Herrera y que fue considerado por muchos dentro del oficialismo peronista como una traición Sergio Casas y Ricardo Quintela. No son pocos los que aseguran que las horas de la médica infectóloga al frente de la cartera sanitaria están contadas.

No queda claro si, como se denunció mediáticamente, hubo desvío de fondos del Ministerio de Salud hacia el centro de salud. En todo caso, si avanza una denuncia penal, será responsabilidad de la justicia intentar establecerlo. Pero de ser cierta la información brindada por fuentes de nuestro medio, está claro que nuevamente habría una incompatibilidad entre la función de Díaz Bazán como ministra y su tarea como miembro de un emprendimiento sanitario.