Personal de la Clínica Mercado Luna no recibe las atenciones básicas en su aislamiento obligatorio

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La actual crisis sanitaria provocada por la proliferación del coronavirus, comenzó a generar una innecesaria discordia social, respecto a la tarea del personal involucrado en el tratamiento de los pacientes.

Hoy, el personal sanitario del Instituto Mercado Luna están recibiendo una indebida discriminación y maltrato, tras haberse detectado el primer caso de COVID -19 en la provincia.

La alerta generalizada que existe en la comunidad, con la llegada de la pandemia en La Rioja, comenzó a sacar lo peor de algunos ciudadanos que observan con recelo a quienes tienen la heroica misión de brindar la debida atención dentro del sistema de salud pública o privada.

A raíz de la muerte del primer y único caso positivo de coronavirus en la provincia, el personal médico, enfermería y limpieza de la Clínica Mercado Luna, fue aislado preventivamente en cumplimiento del protocolo respectivo. A partir de allí, la vida de cada uno de ellos cambió rotundamente y hoy se convirtió en un verdadero calvario, producto de la discriminación y el relegamiento al que son sometidos de manera injusta.

Según indicaron varios de los profesionales involucrados, la situación se torna preocupante para todos quienes a diario arriesgan su vida, su integridad y su salud para velar por el bienestar de la sociedad. Sucede que en el aislamiento obligatorio que el personal del sanatorio debe realizar en un hotel local, no estarían recibiendo ni siquiera la provisión de los elementos básicos para cumplir con sus necesidades, tanto alimentarias como de higiene personal, en una clara muestra de falta de respeto y consideración.

Esto llega al punto tal, que ni siquiera quieren ingresar los deliverys y su comida es dejada en el piso en la puerta de cada habitación, según testificaron los damnificados.

“Son las 10 de la mañana y no nos llega el desayuno”, dijeron fuentes de EL FEDERAL, agregando que “algunos siguen obligados a trabajar”, relataron.

El personal que se encuentra en aislamiento obligatorio, debe continuar con su tarea, por lo que, a pesar de estar viviendo esta constante discriminación, renovaron el compromiso de velar por la salud de la ciudadanía “haciendo nuestro trabajo con responsabilidad, dedicación y profesionalismo”.