El gobierno de La Rioja comenzó desde hace unos días a rociar algunas zonas de la capital con una solución de hipoclorito de sodio diluido en agua. Se trata de un método usado en Europa y Asia para prevenir la expansión del coronavirus.

El hipoclorito de sodio no es otra cosa que lavandina, cuyo uso es sugerido por la Organización Mundial de la Salud y otras entidades internacionales para ayudar a reducir el riesgo de contagio del COVID-19. Entre sus muchas propiedades está su capacidad antimicrobiana, ya que es letal para muchos virus, incluidos los coronavirus.

En La Rioja, la primera etapa de rociado con lavandina se concentró en las zonas que todavía tienen circulación de personas, como las perisferias de los hospitales, los cajeros automáticos y el centro.

El secretario de Relaciones con la comunidad, Miguel Galeano, adelantó a EL FEDERAL que el sábado comenzarán hacerse operativos en los espacios públicos de los barrios con cinco equipos de la Secretaría de Agricultura y tres de Rioja Vial.

“Vamos a cubrir en una semana con recorridos periféricos del 30 al 40 por ciento de la capital”, indicó el funcionario.

El método se expandió junto a la pandemia por toda Asia y Europa. El Ministerio de Sanidad de España, por ejemplo, elaboró un documento en el que indicó que la desinfección con hipoclorito de sodio está “especialmente recomendada en espacios más sensibles en la actual situación decretada, tales como la proximidad de centros sanitarios, grandes supermercados y centros de distribución de alimentos, así como zonas de la ciudad con asentamientos urbanos fijos o de pernocta de personas sin hogar”.