*Por Juan Pablo Parrilla

Hasta el 2 de abril, La Rioja tuvo de manera oficial 3.617 casos de dengue, entre los confirmados y los que están en estudio, y dos muertes. El escenario es muy delicado, porque además de la proliferación de infectados, la epidemia ocurre en medio de una pandemia. Pero en los últimos días hubo una buena noticia: la curva de contagios descendió.

El siguiente recuadro armado en base a información oficial del Ministerio de Salud muestra que hubo un pico de casi 1.400 casos confirmados entre el 8 y el 12 de marzo, y que en la semana siguiente cayó.

De acuerdo a la mirada del gobierno provincial, esto tiene que ver con dos cuestiones. Por un lado, desde que se declaró la epidemia el diagnóstico de dengue comenzó a realizarse en base de criterios clínicos y epidemiológicos, y no por análisis de laboratorio, salvo en los casos más complicados. Así se hace en todo el mundo para cuidar los recursos. Esto habría incidido en el aumento de casos confirmados y sospechosos que se vio en las últimas semanas.

Pero por otra parte, se estarían empezando a ver los resultados de las acciones de descacharreo y desmalezamiento que el gobierno provincial comenzó a hacer en los barrios más afectados, algo que en el Hospital Vera Barros ya habían empezado a detectar.

En este punto hay que hacer una crítica. Esa campaña debería haber comenzado mucho antes. Ya en agosto del año pasado la Organización Mundial de la Salud había emitido un alerta para la región. Pero además, infectólogos como Claudio Strasorier habían advertido hace tiempo que la epidemia de 2009 se podía repetir diez años después.

«En 2010, en un Congreso en Cuba -donde tienen mucha experiencia en dengue- me explicaron que nos teníamos que preparar para el dengue, porque en 10 años podía volver y con más fuerza. Escribimos un trabajo sobre el tema», contó Strasorier a EL FEDERAL.

Los barrios más comprometidos

La zona más afectada es el noreste de la capital provincial. El siguiente recuerdo muestra los contagios por barrio. Cinco de ellos tienen más de 80 vecinos infectados. Son Jardín Residencial, Islas Malvinas, Matadero, Tambor de Tacuarí y 20 de mayo.

De los 3.617 casos que hay en la provincia, 3.516 se concentran en la capital provincial, es decir, el 97,2 por ciento. Hay, entonces, alrededor de un contagio cada 70 vecinos. La cifra es altísima. Son miles de riojanos que quedaron más expuestos al COVID-19 porque vienen de recuperarse de otra enfermedad.