Se llama Cintia Garoffo y es de La Rioja. El grupo familiar que llegó a Brasil esta compuesto por su hermano, su pareja, y un menor de 5 años, hijo de su pareja. En la tarde de ayer, Cintia habló con EL FEDERAL, contando la desesperante situación que están viviendo.

Llegaron el 15 de marzo con regreso para el 3 a abril, cuando en ese lapso se cerraron las fronteras, sin aviso de Aerolíneas Argentinas. A partir de ahí comenzó un diálogo con el consulado argentino, y del cual les sugirieron regresar solo por vía terreste por Paso de los Libres, opción que descartaron por miedo a contagiarse.

Cambiaron el alojamiento a las afueras de Buzios, para estar aislados y por miedo al contagio, y viendo preocupados que el presidente Bolsonaro no articulaba medidas de seguridad. «Entramos en pánico», dijo Cintia a EL FEDERAL.

En ese punto mantuvieron la esperanza que el consulado les diera un vuelo para volver, caso que nunca ocurrió por no estar en las prioridades dentro de los vuelos que regresaron a varios argentinos varados en Brasil. Se estima que todavía unos 100 argentinos siguen varados en ese país.

No reciben ayuda del gobierno, y los recursos se agotan día a día y la situación es cada vez más desesperante para el grupo familiar que empezó a tener problemas de salud especialmente el menor de 5 años, hijo de su pareja, que «comenzó a tartamudear», por la situación traumática que están viviendo.

Cintia tiene a sus padres y otros hermanos en La Rioja, y pide a las autoridades de gobierno que le brinden una urgente solución, que hasta ahora no han tenido.