Este artículo comenzó a partir de tres mensajes que recibió EL FEDERAL en los últimos días. La queja tenía un hilo, que sería algo así como «los que tienen el DNI terminado en 8 y 9 se llevan la peor parte».

El primer reclamo tiene que ver con la falta de productos en oferta en los supermercados por la tarde. EL FEDERAL recorrió dos locales en la tarde de martes y lo constató, sobre todo en Changomas. Las ofertas más grandes habían «volado» y había muy pocos productos para combatir a los mosquitos (sólo insecticidas de una marca).

En ese sentido, la semana anterior un repositor de un importante supermercado había contado a este medio que habían puesto repelente en las góndolas por la mañana y que duró pocas horas. Esto se enmarca en una realidad: los supermercados tienen que cumplir con los precios cuidados, mientras que las farmcias en general están abusando de la situación.

EL FEDERAL aprovechó la visita a los supermercados para conversar con los clientes. En general, hay consenso de que la medida es correcta para evitar aglomeraciones, pero pidieron más flexibilidad en cuanto a los días. «Mi marido trabaja por la tarde y no puede venir, y yo tuve que pedir una moto prestada», comentó una mujer para graficar su situación.

Otro mensaje que recibió este medio apuntaba a la semana posterior a Semana Santa. Ese viernes, el gobierno provincial anunció el cierre de supermercados. A los que tenían el DNI terminado en 8 y 9 recién los autorizaron a comprar el martes a la tarde, cuando ya habían desaparecido de las góndolas la mayoría de los productos escenciales.

El fin de semana siguiente ocurrió algo similar. Y luego se limitó la circulación: para la mitad de los vecinos sólo se permite salir del hogar durante dos días hábiles de la semana, pero aquí la queja tiene un matiz, pues podrán hacerlo además los sábados, algo que no está del todo claro a quién beneficia.

El último mensaje que EL FEDERAL recibió es sobre la nueva modalidad de cobro en Banco Rioja. El 50% de las terminaciones del DNI tendrá tres días por semana, mientras que la otra mitad tendrá dos. Y para ello, no hay explicación. «Podrían haber dispuesto seis terminaciones para tres días y dos terminaciones para dos días, para que la aglomeración sea pareja», comentó un usuario a la fanpage de este medio.

Naturalmente, quizás todo se reduzca a la necesidad de simplificar la comunicación, pero los cuestionamientos son reales y no por eso habrá que esquivarlos. La situación es compleja para todos y posiblemente es momento de ser un poco más tolerantes con los que toman las decisiones.