El director del hospital de Anillaco, Daniel Álvarez, denunció que el intendente Marcelo Del Moral decidió dar de alta a 18 personas que no habían terminado la cuarentena obligatoria que cumplían en la hostería del ACA. El conflicto surgió a partir de un asesor del jefe comunal que fue aislado por un viaje que hizo a la capital provincial. El jefe comunal podría haber cometido un delito.

Álvarez presentó una nota al Ministerio de Salud en la que detalló lo que ocurrió el martes a la tarde. El escrito, publicado por Radio Velasco, es un deslinde de responsabilidad del director ante un eventual contagio de COVID-19 en el departamento de Castro Barros.

Ahora la pelota quedó del lado del Ministerio de Salud provincial, ya que desde el hospital preguntaron los paso a seguir y cómo se deberá proceder a las personas que deben cumplir la cuarentena y con las 18 personas, que en palabras del director, fueron «dados de forma irregular e incompetente de alta».

Tras la denuncia, se espera una posible intervención de la justicia federal, ya que el intendente Del Moral podría haber cometido el delito consagrado en el artículo 205 del Código Penal, que establece una pena de prisión para «el que violare las medidas adoptadas por las autoridades competentes para impedir la introducción o propagación de una epidemia».

¿Qué pasó?

Según la presentación de Álvarez, el problema comenzó el 21 de mayo, cuando una médica advirtió que un sujeto identificado como Maico Bustamante había regresado de la capital provincial en la combi que traslada a los pacientes dializados. Al parecer, el sujeto alegó que había visitado la ciudad de La Rioja junto al intendente Del Moral y que sería su asesor. Sin embargo, la médica ordenó que cumpla los 14 días de cuarentena obligatoria en la hostería.

El médico contó en su presentación que desde la Municipalidad de Castro Barros le pidieron que Bustamante sea trasladado a una cabaña, pero el sujeto habría violado la cuarentena, por lo que fue regresado a la hostería. Allí, dijo el director del hospital, el asesor de Marcelo Del Moral “se comportó de manera impropia”.

El escrito precisa que dos días antes de que termine la cuarentena de Bustamente, el intendente Marcelo Del Moral le pidió a la médica Viviana Cabrera que le firme el alta a su persona de confianza. Argumentó que había otras personas que cumplían el aislamiento en sus domicilio.

Dijo Del Moral a la médica según el director del hospital : “Vos sabes que en la casa nunca están solos. ¿Quién les lleva la comida? ¿Cómo compran? ¡O estamos todos en Hostería o no está nadie! Yo a las 8 de la noche voy a ir a la Hostería y voy a sacar a todo el mundo, porque estoy gastando mucha plata para que esto sea una joda. Hoy se van todos a su casa y que ahí hagan todos el aislamiento”.

Y así fue. Del Moral cumplió con su amenaza. “Liberó a todos los pacientes en cuarentena a sus domicilios particulares, otorgando el alta a cada uno de ellos”, denunció el director, quien definió la actitud del intendente como un “avasallamiento a la labor y cargos profesionales que ocupan” los médicos del hospital.