Algo huele a podrido en Malanzán. Los rumores tras el hallazgo de 200 paquetes de cigarrillos en una ambulancia están a flor de piel. La confesión de un odontólogo, que alegó que se los habían enviado sus familiares por el desabastecimiento, dejó más dudas que certezas. Y vecinos de la zona dijeron a EL FEDERAL que podría haber comprado los cigarrillos en cualquier kiosco del pueblo.

Según el parte policial, a las 11.30 horas de ayer, en un operativo por la pandemia ubicado en el cruce de las rutas 38 y 150, personal de Gendarmería encontró en una ambulancia del Hospital Gregorio Chávez, de Malanzán, 200 paquetes de cigarrillos: 150 de la marca Camel y 50 de Lucky Strike. Fuentes policiales dijeron a EL FEDERAL que tienen un valor de mercado de 28 mil pesos.

En la ambulancia viajaba el chofer José Montivero y su acompañante, Juan Pablo Micheli. El primero declaró a EL FEDERAL que los cigarrillos “eran para el odontólogo”. No dio más detalles. Poco después, el odontólogo Sebastián Barros confesó en su cuenta de Facebook que el cargamento era para él. Supuestamente se los había enviado un familiar. Pero en Malanzán muy pocos le creen.

“Al chofer de la ambulancia lo amenazaron”, coincidieron tres fuentes del hospital consultadas, todos trabajadores, que pidieron estricta reserva de identidad por un motivo: coinciden que el escándalo involucra a su jefa, la directora del centro de salud, Roxana Vera, que está en el centro de la polémica por supuestos negociados con las guardias.

Las fuentes mencionan el apellido de una mujer, que sería la verdadera destinataria de los paquetes, una persona llamada Gramajo, cuñada de la directora del hospital, que sería la que vende los cigarrillos.

Además, la prensa local informó que el uso de la ambulancia pública con fines privados es habitual. E informaron que también se utilizó para trasladar bolsas con alimentos para perros. Las vendería, según las fuentes, un sujeto de apellido Vera, pariente de la directora.

EL FEDERAL se comunicó con la directora del hospital y con el odontólogo, pero ninguno de los dos contestó a los llamados y mensajes de WhatsApp. Autoridades del Ministerio de Salud se interiorizaron del caso, abriendo una investigación sobre el uso de la ambulancia y sobre otras irregularidades más graves que fueron denunciados en el día de ayer.

Las fuentes consultadas dejaron trascender otra cuestión. Si es cierta la versión del odontólogo, habría que ver si la ambulancia se desvió de su recorrido, porque en ese caso los choferes deberían cumplir el protocolo y aislarse en sus domicilios. Nadie se los exigió.