La senadora Clara Vega utilizó la triste muerte de Luis Espinoza, asesinado por la policía tucumana, para «chicanear» a la oposición por el caso Maldonado, y terminó siendo agredida verbalmente por una legislatura tucumana.

Aunque Vega aprovechó el caso para victimizarse, la foto completa de lo que sucedió demuestra que a ambos lados de la grieta lo que impera es la miseria. Todo comenzó cuando Vega quiso utilizar la muerte de un inocente para sacar un provecho político.

«Seguro Espinosa no va a tener una película o libro, ni organismos de derechos humanos que pidan un subsidio para su familia«, disparó entre otras cosas Vega, en referencia al supuesto subsidio que cobró la familia Maldonado, que en realidad son los viáticos que cobran todas las víctimas de delitos en virtud de una ley que promovió Cambiemos y que ella misma votó cuando era diputada.

La mentira de Vega y el golpe bajo enfureció a la senadora tucumana Betty Mirkin, que contestó al golpe bajo con una bravuconada: «Tenía ganas de darle un bollo, si hubiera estado presente tal vez lo hubiera hecho como la diputada (Graciela) Camaño le hubiera pegado un chirlo a la senadora Vega. Es una vergüenza lo que dijo«.

A esa altura, Vega ya no estaba en su banca. Tras su discurso abandonó la sesión. No escuchó a repudiable agresión de la otra senadora. El Congreso, que debería ser un lugar en el que se debaten ideas, se convirtió en un nido de chicanas, insultos y golpes bajos, del que casi todos los representantes son fieles ejemplos.