La senadora Clara Vega avisó que no volverá a trabajar en el Congreso hasta que le vuelva a pedir disculpas (por segunda vez) la legisladora que la agredió verbalmente por utilizar una muerte para «chicanear» al oficialismo.

«Quiero comunicarles que he decidido no participar de las sesiones remotas especiales del Senado hasta que no se realice la rectificación pública correspondiente en el recinto, por los agravios que recibí por parte de la senadora Beatriz Mirkin», dijo Vega.

Según informaron fuentes del Congreso a EL FEDERAL, el anuncio de Vega no cayó bien. Participar de las sesiones del Senado es su obligación. Para eso le pagan decenas de miles de pesos por mes.

El enojo de Mirkin se debió a que Vega utilizó el caso Espinosa en Tucumán para burlarse de la muerte de Santiago Maldonado y criticar los viáticos que el Estado le pagó a la familia Maldonado por una ley aprobada por la propia Vega.

Lo cierto es que la senadora riojana fue agredida verbalmente y Mirkin se disculpó en un tuit después de la sesión. Aún así, Vega quiere que le vuelvan a pedir perdón, otra vez.

La intención de fondo de Vega es posicionarse dentro de la oposición de La Rioja, ya que en Cambiemos están muy enojadas con su actitud de intentar copar la escena mediática de las últimas semanas para sacar provecho de la pandemia.