La acusación que pesa contra Glenda Nabila Aciar es muy grave. El delito que le atribuye el juez de la provincia de San Juan, Javier Alonso, que investiga a la joven y a su marido por el salvaje crimen de Rubén Quiroga, es el de homicidio doblemente agravado. Si se sostiene esta acusación y la llevan a juicio, puede recibir una condena de reclusión perpetua.

El juez Alonso tomó este miércoles declaración indagatoria a la joven iglesiana Glenda Nabila Aciar (23) durante 7 horas en la sede de la Segunda Circunscripción Judicial de San Juan, con asiento en Jáchal. Ahí le leyó la imputación en su contra, que es muy seria: la acusa de ser coautora del delito de homicidio doblemente agravado, por la alevosía y por la relación que mantenía con la víctima. El viernes será el turno de Luis Alfredo Montaño, el otro detenido por el estremecedor caso.

Los dos son los dos únicos acusados por el crimen de Rubén Quiroga (54), quien fue dado por desaparecido el 26 de mayo último en el poblado iglesiano de Rodeo. De la investigación se desprende que Glenda Aciar mantenía un romance con Quiroga y que esto fue descubierto por su pareja. Aquella noche que Quiroga desapareció, justamente tuvo una cita con la joven.

La hipótesis fue que ahí el hombre fue atacado con un hierro hasta que lo mataron, después quemaron su cuerpo y arrojaron parte de los restos dentro del pozo negro del baño de la casa de la pareja situada en un callejón próximo a la calle Tiro Federal y Ruta 150, en Rodeo.

De acuerdo a la acusación que hace el juez Alonso contra Glenda Aciar, se desprende que el magistrado y los investigadores de Homicidios tienen el convencimiento de que ella fue cómplice de Montaño en el crimen. Le atribuyen, al menos en esta etapa, el mismo grado de participación como coautora del delito de homicidio, fijado en el artículo 80 del Código Penal.

Además le agrega el inciso 1, el agravante por la relación que mantenía con la víctima. Esto es porque eran amantes, según datos de la causa. También le suma otro agravante, el inciso 2, el que habla de alevosía, dado que supuestamente cometieron el asesinato sin correr riesgo y aprovechándose de la indefensión de la víctima. La sospecha es que fue engañado para que vaya a esa cita y una vez que llegó, fue atacada por la espalda.