La pandemia del coronavirus trajo consecuencias desastrosas en muchos países y La Rioja desnudó problemas acumulados desde hace muchos años y de reiteradas malas gestiones de gobierno. Hoy la realidad desbordó cualquier relato.

Consultando a varios funcionarios de la cartera sanitaria, que pidieron no ser identificados por las posibles «represarias» que pueden traer sus declaraciones, todos coincidieron que la poca inversión en la Salud de la provincia, es el resultado que hoy vemos.

Fuga de nuevos profesionales médicos, infraestructura, bajos sueldos y una planta de precarizados alarmante, son la resultante de la preocupante realidad que atraviesa la provincia, y que se suma además, errores del gobierno casi lógicos, ante una enfermedad desconocida, y con un grado de contagio que todo el mundo no imaginó.

«Hoy se puede ver el tremendo esfuerzo que hace el poco personal médico, que termina las jornadas de trabajo mojados en transpiración, (por el uso de elementos de protección), exhaustos por la carga de trabajo, y con un nivel de estrés por lo que ven todos los días con el consecuente miedo a ser contagiados, es la realidad que se vive», dijo un prestigioso funcionario, denunciando además falta de insumos.

«El COE comenzó un trabajo extraordinario, pero cayeron en la fatiga y fueron desbordados por los contagios comunitarios. Y si la cantidad de muertos y contagiados no baja en las próximas 2 semanas, no se que pueda pasar», agregó.

Ante semejante escenario, lo que queda es insistir en la población a cuidarse. A usar el barbijo y mantener la distancia social, como último esfuerzo en una sociedad cansada y que le perdió el miedo a contagiarse.

El gobierno ya entendió que las prioridades son bajar el nivel de contagios, y paralelamente mirar la economía de los riojanos que cada vez tienen más necesidades, arrastrados por la pésima situación financiera del país. Pero debe priorizar los gastos y en que se invierte. Millones de pesos en plantines, no lo son.

«El gobernador que zanje todas estas necesidades, seguramente pasará a la historia», me dijo el médico y funcionario. Quintela todavía tiene tiempo de hacer lo que nadie hizo, porque por herencia y la pandemia, todavía no pudo cumplir con sus promesas de campaña.

Y es así, el que invierta en Salud, educación, mejore los sueldos de planta y precarizados, y pueda retener a los nuevos profesionales, será quien quede en la historia. La esperanza sigue intacta, revalorizando tan vieja frase, pero por ahora, más de lo mismo.