En el marco de la quinta movilización que los choferes de San Francisco realizaron para pedir justicia por la brutal represión policial que sufrieron el 30 de septiembre, por primera vez participó Hugo Romano, el chofer que perdió un ojo por un balazo de goma policial, quien estuvo en la marcha junto a su mujer y sus dos hijos.

Hasta el día de hoy, no hay responsables del hecho, o del responsable de disparar contra el chofer, como tampoco, quién dio la orden de reprimir.

“Ellos querían participar, así que vinimos con ellos”, contó Damaris Sánchez, la mujer de Romano. “Queremos justicia por ellos, quiero creer que habrá justicia”, agregó al respecto.

La mujer manifestó que sus hijos están muy conmocionados y contó una terrible situación que tuvieron que vivir hace días debido al daño irreversible que le causaron a su marido: “mi hijo de cuatro años hizo la semana pasada un dibujo con el papá con una bala en un ojo, eso muestra cuanto lo afectó, por eso queremos justicia por ellos”, sentenció.