Una de las bebidas fue producida por un sanjuanino que dijo tener una revelación del Espíritu Santo. El otro por unos mendocinos que dicen que significa “Lindo Períodos Qué Tiempos Pletóricos”.

El 24 de noviembre se celebra la declaración del Vino como Bebida Nacional. Primero fue por decreto presidencial en 2010 y luego en 2013 fue por una ley aprobada por unanimidad en el Congreso. Desde esa fecha, todos los años se celebra el valor cultural que tiene el vino y la vitivinicultura, su arraigo con la tierra y su rol en la identidad de los argentinos.

Al respecto el 2020 sin lugar a dudas será uno de los años más recordados por la humanidad y en el ámbito del vino quedarán dos huellas del ingenio empresarial que en medio de la pandemia se animaron a sacar propuestas innovadoras, cuando no, bizarras. Teniendo en cuenta que bizarro «es valiente y decidido», según lo define el diccionario. 

Por eso y con la finalidad de rendirle tributo a la bebida nacional de los argentinos, te presentamos el duelo entre el vino sanjuanino «Coronavinus» y el «2020 LPQTP», producido en Mendoza que “invita” a despedir este año con todas las letras.

El primero en salir al mercado fue el vino sanjuanino producido por Francisco «Pancho» Bustos (61). “Aquel día estaba en el baño pensando la marca para un amigo al que le tenía que dejar unas damajuanas de vino. Entonces antes de salir estaba pensando y de repente me salió vinus, coronavinus.  Para mí fue el Espíritu Santo. Salí del baño hice un dibujo y le mande el modelo a la diseñadora, la mujer me dijo que estaba loco que era un tema muy sensible pero yo insistí”, afirmó el empresario en otra nota de Tiempo de San Juan.

En tanto que el producto mendocino se trata de un espumoso de la Bodega Dante Robino, una empresa ubicada al pie de los Andes, en el distrito de Perdriel, en Luján de Cuyo y que compró Quilmes en febrero de este año para incursionar en el mundo vitivinícola.

Al comienzo todos pensaron que el 2020 LPQTP era una broma, porque el nombre hace alusión al clásico insulto argentino y parece una parodia, pero sin dudas representa las emociones que reinan en gran parte de la población frente a este año.
Aunque de la bodega Dante Robino, explican que significa “Lindo Períodos Qué Tiempos Pletóricos”.

¿Cuál es la diferencia entre ambos? 

Según la descripción técnica de la bebida mendocina, «es un Extra Brut de un color amarillo brillante, fresco, con delicadas notas frutales y cítricas, pensado para ocasiones tan sublimes como de enviar este año calendario de dos mil veinte a lugares especiales, oníricos”, dice el flyer promocional de este nuevo producto que será lanzado en los próximos días al mercado.

En tanto que el vino sanjuanino “es una bebida tipo blend de tinto que lleva 2 o 3 varietales. Tiene más de 14 grados de alcohol y le ponemos un poco de mosto para el goce del consumidor de damajuana. En líneas generales tiene muy poca acidez y pega como piña”, dijo Pancho lanzando una carcajada.

¿Con cuál vas a brindar vos?