Con las dramáticas imágenes del asesinato de Dimitri Amiryan a manos de un adolescente repitiéndose en los canales de noticias, desde Juntos por el Cambio reiteraron sus críticas al Gobierno por su política de seguridad y reclamaron el tratamiento del proyecto de ley que propone crear un Régimen Penal Juvenil, presentado durante el gobierno de Mauricio Macri en el último tramo de su gestión y que contempla la baja de un año en la edad de imputabilidad de los menores, actualmente fijada en los 16 años.

«El kirchnerismo se niega a tratar un proyecto muy completo y razonable que presentamos en 2019 y que contempla los institutos de rehabilitación ante el primer delito. Y cada vez que un chico mata con total impunidad volvemos a plantearnos por qué no se trata», afirmó a LA NACION Patricia Bullrich, presidenta de Pro y coautora de aquel proyecto como ministra de Seguridad (también llevaba la firma del entonces ministro de Justicia y Derechos Humanos, Germán Garavano).

La postura contrastó con el mensaje de la Casa Rosada. Los funcionarios del oficialismo no negaron la posibilidad de dar un debate sobre este tema, pero fijaron su posición contraria a establecer una nueva edad de imputabilidad como única solución frente a los menores en conflicto con la ley penal. La ministra de Seguridad, Sabina Frederic, fue la encargada de expresar la posición oficial. «Un debate profundo no debería involucrar solo un régimen penal juvenil nuevo, sino una reforma de todo el sistema penal juvenil. Si el objetivo es impedir que sucedan homicidios a manos de menores hay que empezar con políticas de prevención y no solo punitivas. Con esto no digo que no debe haber un castigo en este u otros casos. Hay que ver qué propuesta tienen», dijo en referencia a los pedidos de la oposición, en diálogo con el canal IP.

Una posición similar señaló el ministro de Seguridad bonaerense, Sergio Berni, a LA NACION. «No tengo dudas de que hay que debatir una nueva ley penal juvenil, pero no se trata solo de bajar la edad, sino que deben considerarse medidas más profundas, como las educativas, para los jóvenes en conflicto con la ley».

Cerca de la ministra de Seguridad, Sabina Frederic, afirmaron a LA NACION que el tema es «muy complejo», y que «no se reduce a bajar la edad o no. Hay que pensar para qué y qué beneficios tendría una reforma como la que se propone».

Desde ese ministerio agregaron que «la baja en la edad de imputabilidad se dio en Uruguay, y los delitos no bajaron», y que la propuesta opositora forma parte de un pensamiento de «populismo punitivo» que no ataca «las cuestiones de fondo». Desde el oficialismo reiteraron que trabajan en un programa de desarme amplio, bajo el ala del Ministerio de Justicia, y pidieron tomar en cuenta «que la situación social se complicó con la pandemia, con más pobreza y chicos sin escuelas», más allá de que, estimaron, «son muy escasos los homicidios perpetrados por menores de 18 años».

Para Bullrich, en cambio, «hay que evitar que un chico que mata, como en este caso, salga libre y les muestre a sus amigos como un trofeo que mató a alguien», y volvió a reivindicar el proyecto de Cambiemos, que contiene más de 100 artículos e incluye un programa de asistencia para los menores de 15 años que delinquen a través de equipos interdisciplinarios, entre ellos, médicos, psicólogos, psicopedagogos, docentes, especialistas en adicciones y trabajadores sociales.

«Estoy de acuerdo y a favor de esa nueva ley penal juvenil; la baja de la imputabilidad no se puede analizar sola, sino en el contexto de una normativa más amplia», agregó a LA NACION el titular del interbloque Cambiemos en la Cámara baja, el radical Mario Negri (UCR-Córdoba).

En el mismo sentido, el titular del Comité Nacional de la UCR y también diputado, Alfredo Cornejo (Mendoza), agregó: «Los delitos como el asesinato del ciclista no pueden quedar impunes debido a la inimputabilidad de los menores de edad que rige desde la dictadura. La inseguridad nos quitó la paz y, más allá de la negativa kirchnerista, debemos debatir un Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil», afirmó el exgobernador de Mendoza a través de las redes sociales.

A ellos se sumó el vicejefe de gobierno porteño, Diego Santilli, quien luego de anunciar la detención del atacante reclamó el tratamiento de ese proyecto. «Es hora de discutir la Ley Penal Juvenil; no pueden entrar por una puerta y salir por la otra. Tiene que haber consecuencias para todos los delincuentes que desprecian la vida y que están dispuestos a todo», afirmó el vicejefe de gobierno porteño y ministro de Seguridad de Horacio Rodríguez Larreta a través de la red social Twitter.

«Si un menor de 15 años con un arma en la cintura está dispuesto a matar sabiendo que hay un policía a 100 metros habla de la impunidad con la que se manejan los menores, sabiendo que no tienen consecuencias. La realidad es que no puede ser que todo dé lo mismo», se lamentó, consultado por LA NACION, el secretario de Seguridad porteño Marcelo D’Alessandro, al referirse a la actitud del joven que baleó a Amiryan para robarle la bicicleta en el centro porteño.

Desde Juntos por el Cambio recordaron que la presentación del proyecto en el Congreso, en febrero de 2019, mereció un intenso debate interno, y que algunas voces incluso se alzaron en su contra. La idea original, bajar la edad de imputabilidad de 16 a 14 años, fue morigerada antes de su presentación formal. «Pero logramos ponernos de acuerdo, y es un buen proyecto que no se trata por pruritos ideológicos del kirchnerismo», afirmaron desde la cúpula de Juntos por el Cambio.