El presidente Alberto Fernández defendió al exvicepresidente Amado Boudou y volvió a cuestionar el accionar de la Corte Suprema sugiriendo la creación de un tribunal a la par que podría actuar como «instancia paralela».

«En la Justicia nosotros tenemos que meter mano, sin ninguna duda; meter mano quiere decir corregir cosas, institucionalmente hablando, con leyes. Hay que cambiar procedimientos y formas», sostuvo Fernández en diálogo con la radio AM 750.

«La Justicia es el único de los poderes que en 30 años de democracia su funcionamiento no fue revisado en detalle. Ha llegado la hora de que lo hagamos. Esto no es alterar nada de los procedimientos vigentes sino hacer una mejor Justicia», agregó el mandatario.

Las declaraciones de Fernández llegan en medio de los avances del kirchnerismo por reformar la Justicia. El presidente cuestionó específicamente la aplicación por parte de la Corte Suprema del artículo 280 del Código Procesal Civil y Comercial y el Per Saltum.

«El texto de ese artículo le da a la Corte Suprema cierto derecho que cuando (así lo cree) no debe intervenir. La Corte dice ‘en aplicación del artículo 280, este caso no lo tomo’, y luego dice: ‘Esto sí lo tomo’. Se genera un sistema de mucha inequidad», sostuvo el mandatario, y completó: «Ese artículo no tiene más fundamento que el ‘se me da la gana’ y eso es profundamente inequitativo».

Luego siguió con el Per Saltum: «Es un recurso insólito, extrañísimo y que también habría que verificar la continuidad de su existencia, que le permite a la Corte agarrar cualquier causa en trámite, sacarla del tribunal donde esté y decir ‘en esa causa resuelvo yo'».

Fernández adelantó que, a partir de las conclusiones de la Comisión Beraldi, están analizando crear un tribunal similar al Tribunal Supremo de España: «No es un tribunal que está por debajo de la Corte Suprema, sino que está a la par. Atiende todos esos casos que la Corte llama arbitrariedad».

«Tenemos que estudiarlo y ver qué hacemos para adelante. Son antecedentes que el día de mañana se lo van a aplicar a cualquier argentino, y eso es muy grave», completó el jefe de Estado.