[REDACCIÓN EL FEDERAL] Melina Rojas, la joven asesinada en Olta, había denunciado por violencia de género a su ex pareja y papá de su hija, Mauro Peña, único detenido en la causa. La justicia había dictado una orden de restricción sobre él, pero la joven no tenía otro tipo de protección. La reveló la periodista Antonella Sánchez Maltesse en base al testimonio de familiares.

Sánchez Maltesse contó en Facebook que el 27 de octubre del año pasado la justicia ordenó la exclusión del hogar de Peña y dictó una orden de restricción de acercamiento a Melina. Según los testigos, el acusado no respetó la perimetral. Incluso le mandaba sugestivos mensajes con amenazas concretas.

La orden de restricción vencía el 27 de enero. Melina iba a ir el día en que fue asesinada a ver a la abogada Maricel Wamba a la Oficina de Violencia de Género de la comisaría de Loma Blanca, pero no llegó. Cuando sus familiares la fueron a buscar, la hallaron sin vida.

El crimen de Melina es el tercer femicidio en 51 días. Había pedido ayuda, pero la protección que recibió no fue suficiente. No tenía custodia, a pesar de las amenazas y Peña no tenía una tobillera que garantizara el cumplimiento de la orden judicial. El Municipio, a su vez, dijo que no estaba al tanto del caso.

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