[REDACCIÓN EL FEDERAL] Hay un dato que revela lo que fue la noche del sábado para la policía de La Rioja: hubo que levantar controles fijos para trasladar uniformados a otras tareas. La cantidad de fiestas clandestinas e incidentes los desbordó.

No faltó nada: desde borrachos al volante hasta el dueño de un salón de fiestas insultando a la policía, de acuerdo a las fuentes consultadas fue «un sábado para el olvido».

Buena parte de los refuerzos policiales que se pidieron tuvieron que ver con una quincena de eventos sociales. Y todo derivó en 99 detenciones por contravenciones vinculadas a la pandemia, como violar el toque de queda nocturno: fueron 28 en el interior y el resto en la capital provincial.

No todos los problemas fueron por fiestas. Los casinos insólitamente estuvieron abiertos, según las fuentes consultadas, a pesar de la prohibición. Y hubo muchos bares atiborrados de gente y sin cumplimiento de los protocolos, lo que derivó en un tibio control de las autoridades. El 1 de mayo en La Rioja se festejó.

Pero la nota la dio una reunión en el centro vecinal del barrio Vargas, que terminó con funcionarios municipales detenidos. Estaban consumiendo alcohol y pasaron la noche presos. Algunos medios aseguran que hay dos directores municipales entre los arrestados y desde el Municipio avisaron que desde mañana investigarán lo ocurrido y tomarán «severas medidas disciplinarias» en caso de que sea necesario.