Así lo indicó Mirta Collante, integrante de Madres del Dolor de La Rioja, ante el conocimiento del otorgamiento de prisión domiciliaria a Adolfo Salcedo Álvarez, por parte de la jueza Andrea Gordillo Papich. Pidió que se respete la Ley de Víctimas. El hombre fue condenado por la muerte de la maestra Liliana Pitu Albornoz.

Collante en contacto con El Independiente señaló este jueves “esta situación generó mucho malestar en las victimas de La Rioja, debido a los privilegios que goza el abogado Salcedo Álvarez, quien tiene una condena de prisión efectiva de 5 años. Solo cumplió una y la jueza suplente provisoria designada hace poco tiempo, Andrea Gordillo Papich, le otorga los beneficios de la prisión domiciliaria sin comunicar a la víctima de este cambio de situación del procesado”.

Explicó que la Ley de Víctimas que logramos con nuestra lucha que La Rioja se adhiera, es una ley nacional, dice en uno de sus articulados que el juez de Ejecución Penal, Instrucción o Cámara del Crimen, deben comunicar a la víctima el cambio de situación procesal o detención del imputado. Si la victima lo consiente lo lleva a cabo, caso contrario no”.

Comienzan las audiencias del juicio por la muerte de Liliana “Pitu” Albornoz

“Esta jueza no conoce la Ley de Víctimas, no puede seguir sucediendo en La Rioja de poner jueces provisorios por simpatía con alguien, amiguismo. Dice en uno de sus fundamentos que ella no informó a la víctima porque murió antes de que se sancionara la Ley de Víctimas. La ley es de cumplimiento para todos desde el momento que se sanciona”.

Collante manifestó que “esta persona supuestamente está depresiva. Nunca comunicaron a la víctima, en este caso al querellante, el abogado querellante de la familia Albornoz es el abogado Emilio Pagotto, nunca fue comunicado, ni a Fiscalía que este señor iba a quedar con prisión domiciliaria. La jueza lo hizo en forma unilateral, y no quiso dar marcha atrás. El abogado apeló el fallo poniendo los fundamentos de la Ley de Víctimas”.

“No le dieron la posibilidad a la familia para que presente un psicólogo de parte, un médico de parte para que constate el estado depresivo de esta persona (Salcedo Álvarez).

Fuente: El Independiente