Al menos 23 hombres fueron denunciados penalmente por la presunta comisión de delitos vinculados con la distribución, sin consentimiento previo, de imágenes íntimas de mujeres mayores y menores de edad, oriundas del departamento Andalgalá.

La presentación fue realizada ayer en la Fiscalía de Instrucción de turno, a cargo de Yésica Miranda, por el abogado Santiago Emanuel Ahumada, en representación de un grupo de mujeres que se consideran víctimas.

Abogado Santiago Emanuel Ahumada

En diálogo con El Ancasti, Ahumada informó que la denuncia fue girada también a la Fiscalía de Ciberdelitos, a cargo de Alejandro Gober, y remarcó que «esto da pie a que se aplique la nueva ley de delitos cibernéticos, ya que se aportó material probatorio entregado por un grupo de chicas que se unieron para luchar contra estos delitos». 

Explicó que las víctimas, jóvenes y adolescentes, «además se sintieron afectadas porque sintieron que han violado su intimidad».
Consideró que posiblemente se vean afectadas otras chicas de otros departamentos» y confirmó que la denuncia es contra un grupo de muchachos que, a través de la red socia Instagram, creó un grupo en el que compartían imágenes íntimas de chicas.

«Hay una especie de pacto de masculinos nefastos en el que se solicita como requisito para entrar a ese grupo enviar una imagen íntima de una mujer, como para acceder a una membresía. Y una vez adentro, debían seguir compartiendo las imágenes de mujeres, adolescentes y probablemente niñas, que cada uno vaya adquiriendo», agregó. 

Aseguró que lo que hicieron «fue terrible, con imágenes logradas sin el consentimiento de todas las chicas que eran compartidas como si fuesen figuritas».

Y subrayó: «Lo más grave es que existen imágenes de alto contenido sexual de menores de edad y mayores, que deben ser investigadas». 

Explicó que la complejidad del caso podría derivar en múltiples investigaciones pues «podríamos estar al frente a varios delitos, entre ellos, la distribución de pornografía infantil, delitos de injuria y hasta de amenazas». En este marco, informó que una de las chicas afectadas que creó un grupo en las redes sociales para llevar adelante la denuncia y una campaña contra ese tipo de actividades, muchas chicas comenzaron a comunicarse con ella y se transformó en una referente. 

«Y fue amedrentada y amenazada por personas que le enviaron fotos con imágenes de integrantes de su familia y otros datos personales, sensibles y concretos», manifestó. 

Consideró que ante el cúmulo de información aportado a la Justicia «creemos que estamos en un momento bisagra para que la Justicia realice una investigación minuciosa, utilizando las nuevas herramientas tecnológicas para eliminar la masculinidad extrema que más se asemeja a una película de terror».

Por su parte, Índira Contreras, quien se convirtió en referente de las víctimas, sostuvo que supo de la distribución de fotos por casualidad.

«Un día me enteré de que habían publicado fotos mías sacadas de mi perfil. Después me enteré de que estaban promocionando un video pornográfico mío y tuve miedo de que, como no existe semejante video, alguien haga circular un video pornográfico con mi cara, y realmente me sentí muy mal. Entonces, a través de las redes, dije que si eso sucedía iba a investigar. Es como que todo se calmó pero poco después un conocido me informó que había logrado acceder a información de la cuenta en cuestión», indicó.

Recordó que esa persona le dio datos que le permitieron acceder a la cuenta en cuestión «y entonces me di cuenta que era algo tremendo. Había muchas personas involucradas, profesores, policías, catequistas, gente que tiene contacto con niños y adolescentes. Y eso me llevó a querer sacar a la luz todo eso». 

Hizo hincapié en que en las redes «no existen fotos fuertes mías, pero sé de amigos que están afectados. Decidimos hacer el grupo «@miracomonosponemos_andalgala», y comenzaron a comunicarse chicas, cerca de 50, que nos dieron a conocer un montón de situaciones». 

«Me llamó la atención que había policías, catequistas, profesores y menores (de edad). Eso fue lo que me dio más bronca, porque se supone que los padres confían sus hijos a ese catequista, o que los docentes y policías son personas que deben cuidarnos”, dijo.

Sostuvo que entre otra información pudieron averiguar que los hombres que integraban ese chat donde se intercambiaban fotos contaban con varios administradores. «Tenemos capturas de pantallas y otra mucha que ya fue aportada a la Justicia. Falta que se pongan a investigar. En Andalgalá otro grupo de chicas también denunció, porque es algo muy grave lo que pasó», finalizó.

El Ancasti de Catamarca