En La Rioja el uso del transporte público en la situación actual no tiene restricciones y es importante tener el cuidado personas y conocer cómo se mueven las partículas que expulsa el ser humano dentro del transporte público.

En medio de la segunda ola de coronavirus es importante saber cómo se comportan las partículas que emite el ser humano al hablar, cantar, toser o estornudar.

En un análisis que hizo la Universidad del Litoral y el diario La Nación se llevó a imágenes el comportamiento de las partículas en un espacio cerrado como el del transporte público. Mientras en AMBA está limitado el uso a los trabajadores esenciales, en Mendoza es de uso general y es importante saber cómo se mueven las partículas y por qué es importante cuidar la ventilación.

En Mendoza la disposición de la Secretaría de Servicios Públicos es que haya una ventana «intocable» en todo micro con un cartel que especifique la prohibición de cerrarla.

De acuerdo a la investigación, hay que considerar que las partículas se pueden dividir en las gotas grandes y los aerosoles. Las gotas grandes o «balísticas» son más pesadas, caen rápido por los efectos de la gravedad y tienen la capacidad de proyectarse hasta tres metros de la persona que las emite. En cambio, los aerosoles son partículas más pequeñas que, arrastradas por las corrientes de aire, viajan hasta ocho metros de distancia, de acuerdo a lo publicado en diario Memo.

Los escenarios analizando muestran en imágenes cuál es el efecto de cada situación.

  Estornudo sin barbijo.  

Hablar sin barbijo y sin aire acondicionado encendido con puertas y ventanas cerradas durante 100 segundos.

Hablar sin barbijo con aire acondicionado encendido con puertas y ventanas cerradas durante 100 segundos.

Hablar sin barbijo con ventanas abiertas durante 100 segundos.

Hablar con barbijo con la ventana abierta durante 100 segundos.

Sin hablar, con barbijo y con la ventana abierta durante 100 segundos.