[REDACCIÓN EL FEDERAL] En un horario poco habitual, cuando faltaba media hora para la medianoche del viernes, los teléfonos celulares de políticos, periodistas y vecinos de La Rioja comenzaron a recibir la captura de pantalla de un supuesto chat entre funcionarios municipales, en el que se alentaba la convocatoria a la manifestación que en ese momento comerciantes realizaban frente a la Casa de Gobierno por la cuarentena estricta.

En el chat, de un grupo llamado “Solo Gabinete”, un usuario identificado con el nombre de la intendenta Inés Brizuela y Doria llamaba a “ir a la plaza”, aseguraba que la manifestación fue “espontánea” y hablaba de “pueblada”.

Según pudo reconstruir EL FEDERAL, con esa captura en su celular, cerca de la medianoche el secretario de Gobierno, Armando Molina, le envió un mensaje a Brizuela y Doria. Y la intendenta le contestó que era falso.

Hasta el momento no hay una versión oficial del municipio. Altas fuentes de la comuna dijeron a este medio que se trata de un «montaje» y que evaluaban si iban a desmentirlo públicamente y cómo hacerlo, pero hasta el cierre de este artículo no hubo novedades.

“No van a hacer una denuncia penal, porque tendrían que demostrar que es un montaje, y no van a poder hacerlo”, comentó a este medio un funcionario de la Casa de las Tejas. “Brizuela y Doria no se va a arriesgar a que la investiguen a ella, porque podría haber cometido un delito”, añadió la fuente.

Otro tema que molestó en el oficialismo provincial es la supuesta presencia de dirigentes radicales en la protesta de anoche, a pesar de que el Municipio había avisado que iba a adherir al decreto presidencial sobre las restricciones. Apenas unas horas antes, Armando Molina había pedido evitar las manifestaciones que impliquen grandes aglomeraciones.

Tampoco hay que dejar de lado el contexto. Desde hace unos meses, Brizuela y Doria cambió el tono de sus mensajes hacia uno mucho más confortativo. En ese marco se conocieron dos gestos del gobierno provincial: el pase a planta permanente de los PEM –del que hasta ahora sólo se conocen dos casos– y la compra de tres camiones recolectores de basura que el gobernador Ricardo Quintela le entregó ayer al Municipio.