La iniciativa fue impulsada por diputadas oficialistas para poner en agenda la importancia de una política de acompañamiento menstrual.

En el marco del Día Mundial de la Higiene Menstrual, el Congreso de la Nación se iluminó de rojo en la noche de este viernes para dar visibilidad a una temática prioritaria de género y concientizar sobre la gestión menstrual; así como también “trabajar en el acompañamiento y transición hacia programas justos, igualitarios, saludables y sustentables”.

La iniciativa fue impulsada por las diputadas nacionales del Frente de Todos Mónica Macha, Gabriela Estévez, Daniela Vilar, Jimena López y Laura Russo con el objetivo de resaltar la importancia de una política de acompañamiento menstrual.

“Aún en la actualidad, las personas menstruantes enfrentan obstáculos para la gestión de la menstruación, condicionados por factores económicos, sociales y simbólicos”, explicaron las diputadas a través del proyecto.

El Congreso iluminado de rojo

En ese sentido, consideraron que “un sistema de acompañamiento menstrual integral, que implique una respuesta sanitaria y ambiental a estos obstáculos, será un paso más en favor de la igualdad y los Derechos Humanos”.

En este contexto, las legisladoras propusieron diferentes acciones para visibilizar la agenda de las “personas menstruantes”.

“Sabemos que se trata de un tema muchas veces silenciado y estigmatizado que tiene un efecto directo en nuestros proyectos de vida”, indicaron en un comunicado de prensa.

Además, señalaron la importancia de trabajar “en el acompañamiento y la transición hacia el uso de materiales sustentables”, y en contraposición detallaron que “los productos de gestión menstrual no reutilizables producen problemas ambientales por sus desechos, su producción y uso”.

El Congreso se tiñó de rojo

En ese sentido, indicaron que “el uso de productos descartables genera al menos 132 mil toneladas de residuos no biodegradables anualmente”.

Además, las diputadas aseguraron que la gestión menstrual implica un porcentaje considerable en las economías familiares y señalaron que las personas menstruantes en la Argentina ganan en promedio 27% menos que los hombres y 7 de cada 10 personas en situación de pobreza menstrúan.

“Por eso, cuando hablamos de gestión menstrual estamos hablando también de una desigualdad en el tratamiento y la consideración de los ciclos biológicos, naturales y políticos de nuestros cuerpos”, afirmaron las diputadas.

Por último, consideraron necesario “sacar de una vez y para siempre a la menstruación de la zona de tabú social y la esfera privada” y explicaron que se trabaja en la coordinación de una mesa de diálogo en la que puedan participar todas las organizaciones, cooperativas y espacios sociales “en busca de respuestas efectivas que reviertan la injusticia y la desigualdad”.